Soluciones tecnológicas para la logística: de factor secundario a estratégico


La irrupción de las nuevas tecnologías en el sector del transporte y la logística en los últimos años ha sido masivo. Cada vez más, los centros de almacenaje incorporan sistemas de gestión de almacenes (SGA) que, complementados con novedosas tecnologías (picking por voz, picking por luz, RFID), facilitan la operativa diaria. Las empresas dedicadas a la fabricación y comercialización de este tipo de software se encuentran, por tanto, ante un negocio en plena evolución que, incluso en tiempos de crisis, consiguió crecer más de un 4% durante el pasado año.

En los últimos años, la concepción de lo que es un almacén y su importancia ha ido evolucionando desde ser considerado como un aspecto secundario y que se cuidaba poco a convertirse en una parte importantísima de la estrategia de una empresa. Tanto es así que, a día de hoy, buena parte de la supervivencia de muchos negocios depende de la eficiencia de sus operaciones logísticas. No en vano, se estima que la logística representa entre el 10% y el 30% del coste total anual de las empresas, mientras que, a su vez, los costes de almacenaje suponen entre el 15% y el 40% de los costes logísticos totales.

Actualmente, en un mundo cada vez más global, el aumento de la competencia, la creciente complejidad de las operaciones y la necesidad de reducir al máximo los costes hacen necesaria la puesta en funcionamiento de una cadena de suministro flexible, fiable, ágil y rentable. Y para ello se hace imprescindible la incorporación de soluciones tecnológicas al mundo de la logística. Así, cada vez es más común la instalación de sistemas de sofware de gestión de almacenes (SGA o WMS en sus siglas inglesas -Warehouse Management System-), que incorporan en su operativa tecnologías innovadoras, como el picking por voz, el picking por luz y el RFID.

La tecnología llega a las pymes
Las novedades tecnológicas más interesantes vienen de la mano de los sistemas de gestión y control de flotas, así como de soluciones de cloud computing, principalmente mediante el uso de sistemas SaaS (Software as a Service). Esta modalidad de uso, el cloud computing, basada en el uso de aplicaciones alojadas de forma externa en la propia web, es una de las tendencias que más se están desarrollando en los últimos años. Junto a ello, la mayoría de las empresas de software ya ofrecen a sus clientes la posibilidad de elegir entre dos opciones para la comercialización de sus productos: por un lado, la modalidad tradicional de compra de licencia y, por otro, el denominado SaaS o pago por uso.

 

Automatizar un almacén
A la hora de llevar a cabo la automatización de un almacén es necesario valorar una serie de consideraciones previas que nos ayuden a elegir el producto que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Primero conviene realizar un análisis profundo de costes/beneficios de forma que se identifiquen claramente aquellas actividades susceptibles de ser automatizadas. Así, se recomienda no automatizar el 100% de las operaciones, sino centrarse únicamente en las tareas repetitivas. Además, conviene recordar que automatizar es sistematizar, y no solamente mecanizar las instalaciones. Por este motivo, por mucho que se avance en la automatización, la figura del operario continúa siendo imprescindible, por lo que la motivación y formación del personal no deben quedar en un segundo plano.

Una vez decidida la parte de nuestra logística que vamos a automatizar, también existen distintas alternativas que deben ser sopesadas. Por un lado, se puede optar por instalar un ERP que cuente con desarrollos propios para las funciones de almacenaje con las que cuentan todos los grandes fabricantes de estos programas de gestión empresarial. La otra opción es que el equipo informático de la empresa desarrolle un SGA propio que atienda a las especificidades de su operativa o que se elija entre la multitud de SGA estándar que ofrecen las distintas empresas de software y que realizan las adaptaciones necesarias en función de las peticiones de los clientes. No obstante, si se elige esta alternativa es importante asegurarse de que el producto sea compatible con el ERP que ya tenemos.

Finalmente, una vez realizada la implantación definitiva, el resultado debería reportar una serie de beneficios entre los que destacan un aumento en el nivel de servicios, una disminución en el stock (alrededor del 20%), optimización del espacio disponible, una reducción de errores (-30%) y del tiempo de ejecución (-10%), así como alcanzar un 100% en la trazabilidad de la operativa.

Ver artículo